Comentarios de Evangelio

3 de Julio de 2022
XIV Domingo ordinario - Ciclo C
(Is 66, 10-14c; Ga 6, 14-18; Lc 10, 1-9)

Comentarios de Evangelio
"Relais d'Évangile"

Antiguamente en la revista " Le Règne de Jésus par Marie "

Gracias a todos los cooperadores Montfortianos

Junio (Ciclo C)

5 de Junio - Pentecostés

12 de Junio - La Santísima Trinidad

19 deJunio- El Santísimo Sacramento

26 de Junio- XIII Domingo Ordinario

Julio (Ciclo C)

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3 de Julio - XIV Domingo Ordinario

10 de Julio -XV Domingo Ordinario

17 de Julio - XVI Domingo Ordinario

24 de Julio - XVII Domingo Ordinario

31 de Julio - XVIII Domingo Ordinario

Ciclo C

Días de silencio y oración en el verano.

El tiempo de verano no interrumpe el encuentro con Dios, tan vital y esencial para los creyentes. Cuando muchas actividades se suspenden, para la oración no hay vacaciones. Dios es la Fuente de Agua viva que vivifica y recrea nuestra vida. Por eso nos mantenemos en su Presencia que alienta, ilumina, fortalece y recrea nuestros días.

Estemos donde estemos en estos meses de verano, en la playa, en la cama de un hospital, con los amigos, en la montaña, en un voluntariado, con la familia, en los mil caminos dispuestos para ser recorridos…, busquemos la compañía de Dios sin prisas, escuchemos la palabra que delicadamente enamora, embarquémonos en aventuras que refresquen el alma y nos lleven hacia los hermanos.

Dios es manantial, no dejemos de beber. Dios es susurro de brisa suave, pongámonos a su aire. Dios es luz, dejemos que recorra nuestras oscuridades. Dios es música para cantar y danzar. Dios es melodía para cantarla con nuestra flauta. Dios es noche estrellada que guía nuestros pasos. Dios es un poema bellísimo en la creación, que tenemos que aprender a escuchar y cuidar.

Días de silencio y oración

Habita tu casa
Descálzate y escucha
Acoge el Proyecto de Dios en tu vida
Aprende a mirar en la noche
Adora el Misterio que habita tu vida
Aprende a mirar con la luz de la esperanza
Anuncia el amor
Espíritu Santo, dador de vida, en la interioridad del mundo, mantienes viva la Fuente del Amor.
«Que nada sea capaz de turbar la paz de mi interior
ni hacerme salir de Vos,
sino que cada momento
me haga penetrar más hondo

en la profundidad de vuestro Misterio»

(Santa Isabel de la Trinidad)

Buen verano.
Un abrazo. Antón

- Oración (La misa de cada día: Josep Otón Catalá)

3 de Julio

Necesitamos fomentar
una verdadera educación para el amor,
sabernos respetar, acoger.
Gracias par confiar en nosotros,
par querer inaugurar un camino nuevo.
Gracias, sobre todo,
por tu confianza y fidelidad infinitas.
Gracias porque eres para nosotros
fuerza en la debilidad
par encima del odio, de las injusticias,
Que seamos labradores de paz,

.

allá donde estamos, allá donde vamos,
promotores de palabras de paz
con humildad, con la oración,
desde la sencillez, con gestos de cariño.
Que respondamos a ese anhelo tuyo de seguirte,
que no nos hagamos los sordos a tu llamada,
que regalemos la alegría y el consuelo
de saber que nos amas.
Gracias por estar cerca.
Que el signo de nuestro paso
por la vida de los demás sea el de tu paz

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Lectura orante del Evangelio: Lucas 10,1-12.17-20

Me ha gustado mucho la fiesta. La fiesta es cuando la gente vive su fe con alegría.
Hemos sido una iglesia viva, alegre. Hemos vivido con una alegría que nadie nos puede quitar
(Monseñor Gonzalo López Marañón).

José Antonio Nieto (España)

Designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos adonde pensaba ir él. 
Jesús está en camino y donde está Jesús hay movimiento, hay vida. El encuentro con Jesús lleva consigo la mística misionera. El Espíritu nos pone de cara al mundo y nos hace entender que todos los bautizados tenemos una misión evangelizadora. Somos nómadas del Evangelio, discípulos y misioneros. Todos tienen derecho a saber que Dios los ama. Aquí estamos, Señor.

Rogad al dueño de la mies que mande obreros a su mies. 
La responsabilidad de la fe nos pide orar con determinación para que haya anunciadores del Reino de Dios en el mundo de hoy. Hay mucho que hacer o mucha gente a la que amar con el amor de Dios. Jesús cuenta con nosotros para llevar al mundo la alegría de Dios. María, la llena de gracia, nos precede en esta oración misionera, intercesora. La oración, además, hace de nosotros una tierra bendecida, mantiene vivo el diálogo de amor con Jesús, que es quien nos envía. Manda obreros a tu mies, Señor.

Cuando entréis en una casa, decid primero: ‘Paz a esta casa’. 
El Espíritu nos acompaña en la salida misionera, nos enseña a estar cerca de la gente, a entrar en sus casas, a saludar, una y otra vez, con la paz. Ir con la paz es anunciar el Evangelio como una propuesta gratuita, desinteresada. No se puede pagar un precio sobre el anuncio del Evangelio. El Espíritu pide ir al encuentro de este mundo, de este y no de otro, con valentía y gratui-

dad, ligeros de equipaje, con humor para saber reírnos de las dificultades y contratiempos. Sin más fuerzas que la amistad de Jesús y la frescura de su palabra. Con el gozo de los amigos de orar hallados en el camino. El mal del mundo se vence con la bondad radical del Evangelio. Guíanos, Señor, por sendas de paz.  

Decid: ‘Está cerca de vosotros el Reino de Dios’. 
Para anunciar el Evangelio, no hacen falta grandes discursos que la gente no entiende. Debe brillar más la fuerza de la oración y de la cruz, de la palabra y el testimonio que la riqueza de medios. Las gentes esperan pocas palabras, pero respaldadas con una vida de cercanía y de ternura. Lo único que un ser humano necesita saber es que Dios está cerca y que le ama. Lo que tienen que saber los pobres, los enfermos, los necesitados de liberación, es que Dios está cerca y está desbordante de compasión y ternura para todos. Basta con esto. El Evangelio, proclamado con sencillez y con valentía, tiene dentro de sí fuerza de salvación. Tú, Señor, estás cerca, amas. Gracias.   

‘Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo’. 
Más allá del éxito o del fracaso, la última palabra es la de Dios, y esta palabra es siempre de alegría. Ha habido riesgos, pero ha habido más alegría. Nuestros nombres están en el corazón de Jesús, en el regazo de la Virgen del Carmen. ¡Gracias, Jesús!  

¡Feliz Domingo! 
¡Feliz novena a la Virgen del Carmen!
Un abrazo y oración. Antón

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EVANGELIO ORADO

Lunes, 27 de junio
“Maestro, te seguiré adonde vayas” (Mt 8,19).
Jesús no engaña. Quien quiera seguirlo tendrá que aprender a entregar la vida y a caminar sin casa ni techo fijos. Dedica varias horas a caminar. Aprende lo que el camino (Jesús) te enseñe.

Juntos andemos, Señor. Por donde tú vayas, iré yo.

Martes, 28 de junio
“¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!” (Mt 8,25).  
Aunque aparezca muy oscuro el horizonte de la humanidad, la Iglesia celebra el triunfo de la alegría pascual. Si un viento contrario obstaculiza el camino de los pueblos, si se hace borrascoso el mar de la historia, ¡que nadie ceda al desaliento y a la desconfianza! Cristo ha resucitado. Vete ante el Santísimo Sacramento, ora y adora. Exponle tus oscuridades y fracasos. *

Tú eres, Jesús, el pan de la salvación. Tú eres, Jesús, el pan de los pobres. Tú eres, Jesús, el alimento de todos los peregrinos.

Miércoles, 29 de junio
SAN PEDRO Y SAN PABLO, apóstoles
“Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos”  (Mt 16, 18.19).
En mi verdad interior afirma Jesús su alabanza: «¡Bienaventurado tú…” porque bebes de mi fuente, comes de mi pan, escuchas mi Palabra, sigues mis pasos y das testimonio de mí con tu vida. Tú, sí gozas de mi confianza y mi ternura y sobre ti se sigue edificando mi Reino de amor, paz y justicia.

Que recibamos con gozo la fuerza del Espíritu para que, afianzados en ti, Señor, colaboremos en la edificación y consolidación de tu Iglesia.

Jueves, 30 de junio
“¡Ánimo, hijo!, tus pecados están perdonados… «Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa»” (Mt 9,2. 7)  
Jesús siempre está a favor de la vida. Cuando la encuentra encorvada, la levanta. Cuando la encuentra pisoteada, la dignifica. Cultiva hoy el lenguaje del ánimo. Un gesto de cercanía, una palabra de aliento, una mirada limpia y pacificada, una sonrisa… pueden transmitir vida a los más debilitados en la esperanza.  
Me perdonas para que pueda perdonar. Me animas para que pueda animar. Me amas para que pueda amar.

Viernes, 1 de julio
“No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos sino a pecadores” (Mt 9,13).
Es extraño que Jesús se acerque y se haga amigo de los pecadores. Extrañó entonces y extraña ahora. La misericordia de Jesús desborda nuestra mentalidad calculadora y mezquina, a veces. Contempla a tu comunidad cristiana. Descubre en ella una comensalidad abierta, una casa de comunión para todos los excluidos.
Tu actuar compasivo abre las fronteras de mi corazón. Sentado/a con mis hermanos para compartir el pan, te alabaré, Señor.

Sábado, 2 de julio 
“El vino nuevo se echa en odres nuevos” (Mt 9,17)
¿Cómo es la humanidad nueva que quiere hacer brotar el Espíritu? ¿Cómo son la mujer y el hombre nuevos que el Espíritu está empeñado en recrear? Atrévete a soñar un mundo nuevo a tu alrededor. Empieza con la ayuda del Espíritu. Nunca cambian tanto las cosas como cuando cambia uno mismo.
Cada día se nos ofrece una nueva oportunidad, una nueva etapa. Hoy estamos ante la gran invitación de renacer de nuevo, dejarnos guiar por el Espíritu Santo. Tú, Señor, siempre eres nuevo. Haz que mi vida también sea nueva.