Comentarios de Evangelio

24 de enero de 2021
III Domingo Tiempo Ordinario
(Jon 3, 1-5.10; 1 Co 7, 29-31; Mc 1, 14-20)

Comentarios de Evangelio
"Relais d'Évangile"

Antiguamente en la revista " Le Règne de Jésus par Marie "

Gracias a todos los cooperadores Montfortianos

Diciembre (Ciclo B) 2020

6 de Diciembre - II Domingo de Adviento

13 de Diciembre -III Domingo de Adviento

20 de Diciembre - IV Domingo de Adviento

25 de Diciembre - Navidad

27 de Diciembre - La Santa Familia

Enero (Ciclo B) 2020

6 de Enero - Epifania del Señor

10 de Enero -Bautismo del Señor

17 de Enero - 2° Domingo Tiempo Ordinario

24 de Enero - 2° Domingo Tiempo Ordinario

31 de Enero - 2° Domingo Tiempo Ordinario

Ciclo B

"La Iglesia, al borde del camino, entre la incertidumbre y la perplejidad necesita escuchar las palabras que oyó Bartimeo: ¡Ánimo! Levántate, que te está llamando (Mc 10,49).
Esa respuesta, siempre distinta y creativa, está sostenida por el Espíritu: florece como milagro, como la gracia de algo nuevo y genuino, fresco y ligero.

Un abrazo, mi oración y mucha salud. Antón

- Oración (La misa de cada día: Josep Otón Catalá)

24 de enero

Gracias, Señor, por traemos
la Buena Noticia de tu Reino.
Queremos abandonar nuestras inercias
y acoger lo nuevo que tienes preparado
para nosotros.
No debemos temer,
porque Tú deseas nuestra felicidad,
lo mejor para a cada uno de nosotros.
No nos pides nada que no podamos hacer,
solo nos muestras una nueva dirección
hacia donde orientar nuestras capacidades.
La conversión que nos reclamas

.

es confiar en que tus planes
son mejores que los nuestros.
Quizá no los entendemos
o no nos sentimos suficientemente preparados,
pero debemos confiar en tu Palabra.
Gracias, Señor, por continuar el ministerio
de Juan a pesar del riesgo que entrañaba:
Danos la fe de los discípulos.
A pesar de sus dudas, aceptaron tu proyecto
renunciando a sus trabajos y seguridades.
Que siempre estemos atentos a la voz de tu Espíritu
para saber lo que quieres de nosotros.

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Lectura orante del Evangelio: Marcos 1,14-20

"El contenido del kerigma pascual (Cristo vive, como garantía de esperanza) debe estar presente en todas y cada una de las acciones y actividades eclesiales (Eloy Bueno)

José Antonio Nieto (España)

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea.
La entrega y la traición al profeta Juan no asustan a Jesús. Nadie le ata las manos. La muerte de un mensajero nunca es una derrota. Jesús viene del desierto con un mensaje liberador en el corazón. Marcha a Galilea, el pueblo contaminado de paganismo, al que los judíos ortodoxos miraban mal. Se acerca a los pobres y desheredados, a los enfermos y maltratados, a los más necesitados de respiro y liberación. Tenemos delante este rostro de Jesús en camino y ponemos ante él todo lo que nos paraliza. Él nos ayuda con palabras y con obras, nos da aliento. Hacemos nuestras las palabras que Teresa de Jesús le oyó al Señor:
Diles (a todos tus miedos)… que si podrán por ventura atarme las manos (R 19). 

A proclamar el Evangelio de Dios.
Jesús anuncia una estupenda noticia, una Buena Nueva: Dios es amor y nos ama con ese amor que él es. Es buena, porque viene de Dios, y es nueva, porque Dios es su contenido: Dios, él mismo, es la mejor Buena Nueva. Con este anuncio quiere llenar de alegría y esperanza nuestra vida. Jesús nos llama siempre de nuevo; nos da la mano para que nos levantemos. Nos llama para que compartamos con él su manera de entender la vida y la extendamos.
Mirad que convida el Señor a todos (Santa Teresa).

‘Se ha cumplido el tiempo’.
Con Jesús llega la plenitud. Ya no estamos de espera. Este es el tiempo importante, la hora de la verdad, el momento decisivo. El aquí y ahora de nuestra vida es el tiempo de gracia, la oportunidad. No hay que dejar las cosas importantes para mañana. Es hora de comenzar,

¡ahora!, ¡ya! La plenitud no vive en el mañana sino en el ahora precario que encierra un SÍ de Dios a nuestra vida y un sí nuestro sin excusas y sin esperas… Jesús es un tesoro de vida y amor que no puede engañar (Papa Francisco). 

‘Está cerca el Reino de Dios’. 
El Reino está acercándose.  El reinado es la presencia amorosa de Dios, que se ha hecho cercanía y que hay que acoger con gozo y fe. El Reino es una pasión de vida y amor que no puede engañar… que vuelve a cautivarnos una y otra vez (Papa Francisco). Despertar esta presencia es tarea del Espíritu: Si os acostumbráis a traerle (cerca de vosotros) y Él ve que lo hacéis con amor… no le podréis echar de vosotros… Procurad representar a Cristo dentro de vosotros…No parece fue en su mano apartarse un momento de nosotros (Santa Teresa). Jesús siempre está haciéndonos “llamamientos… para que nos acerquemos a Él” (Santa Teresa)

‘Convertíos y creed en el Evangelio’. 
Nos detenemos en estas palabras de Jesús, que llenan de alegría el corazón y la vida entera (Papa Francisco). ‘Convertíos': cambiad de rumbo, cambiad de mentalidad. El comportamiento, cada vez más profundo, de Jesús será lo que nos ayude a cambiar de mentalidad. ‘Creed la Buena Noticia’: Dios es amor, don total. Es posible creer esto porque Jesús nos merece confianza, nos fiamos de él. ¡Oh Señor mío, que si de veras te conociésemos, no se nos daría nada de nada, porque dais mucho a los que del todo se quieren fiar de Ti! (Santa Teresa).

¡Feliz Domingo!
Un abrazo, mi oración y mucha salud. Antón

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EVANGELIO ORADO

Lunes, 18 de enero   
“Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto -lo nuevo de lo viejo- y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevo” (Mc 2, 18- 22). 
La nueva comunidad que surge en torno a Jesús es una comunidad de relaciones nuevas, basadas en la confianza y en la amistad. Poco a poco el amor de Jesús va liberando y transformando a los discípulos. Les va naciendo dentro el deseo de seguirlo y de asimilar su vida. La experiencia del amor de Dios que no falla, llena de gozo y de esperanza nuestras vidas.
Estreno el día junto a Jesús, con la paz y la solidaridad en las manos y en el corazón.

Martes, 19 de enero 
«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado” (Mc 2, 23-28). 
Los discípulos de Jesús están estrenando la libertad. La libertad es don y tarea diaria. Si te sientas junto a Jesús, él te enseña a vivir, te quita los miedos del corazón para que salgan de ti palabras limpias y gestos de bondad. Jesús pinta en tu rostro la esperanza. 
Acojo el don de Dios, en mis pobres manos. No lo guardo para mí solo. Abro mi corazón y reparto gratuitamente tu regalo. 

Miércoles, 20 de enero  
Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo. Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio»…«Extiende la mano». La extendió y su mano quedó restablecida. En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él” (Mc 3,1-6). 
Jesús puso en medio al que estaba marginado, puso delante al que estaba detrás, ensalzó al que estaba segregado. Si sigues con Jesús descubrirás que decir estas cosas conlleva un precio. Merece la pena que todo ser humano camine con dignidad.
Camino con la dignidad de los hijos e hijas de Dios y me agacho con la misma dignidad para dar la mano y levantar a todos los caídos.

Jueves, 21 de enero
Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea… Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer” (Mc 3, 7-12). 
Al conocer la actividad de Jesús a favor de los oprimidos, una muchedumbre acude a él. Si caminas con Jesús y le dejas que toque tu corazón, si aceptas que sea tu amigo, entonces el reino llega a ti, y con él, el perdón y el crecimiento en el amor. «Hemos de aprender a abrazar a los necesitados» 
Danos entrañas de misericordia frente a toda miseria humana, inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado.

Viernes, 22 de enero 
Jesús, mientras subía al monte, llamó a los que quiso, y se fueron con él. E instituyó a doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios” (Mc 3,13-19). 
Jesús nos habla llamándonos por nuestro nombre. Si escuchas su voz, brotará en ti una capacidad de amar como no imaginas, ensanchará tu corazón para que quepan todos. Si sigues a Jesús aprenderás a vivir en libertad y a entregar la vida por los caminos. 
Madre del Evangelio viviente, manantial de alegría para los pequeños, ruega por nosotros. Amén.

Sábado 23 de enero
En aquel tiempo, Jesús llega a casa con sus discípulos y de nuevo se junta tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí” (Mc 3,20-21). 
Jesús ha venido a hacer presente el amor entrañable de Dios por la humanidad, y lo ha hecho en el servicio a los últimos, arriesgando hasta el máximo en el anonadamiento. No es de extrañar que lo tengan por loco. ¿Alguna vez te han llamado loco por ser amigo de Jesús? 
Se ríen de mí cuando me ven contigo, Jesús. Me dicen que es de locos seguirte en estos tiempos. Yo callo y sigo contigo. Yo callo y me dejo amar.