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¿QUÉ DICEN?

Josele

¿CLAVÓ LUTERO SUS 95 TESIS
EN ALGUNA PUERTA?

Miguel Angel Acero

Tuve la inmensa suerte de tener unos grandes profesores de literatura que, aparte de transmitirme su amor por las letras, estimularon en mí otro rasgo: el de investigar y querer ver más allá de lo que está escrito.
"Cada artista, José Luis, ya sea escritor de prosa, poeta o músico, quiere enviarnos un mensaje. Por eso, hay que estar bien despierto, y prestar atención a cada palabra o frase que nos dicen. Hay que conocer también las metáforas y los dobles sentidos, cosa que en la lengua castellana utilizamos mucho. Fíjate en lo que te dicen, en lo que no, y en lo que dicen sin decirlo abiertamente" Es una lección que me repitieron de continuo, y ahí se quedó, grabada a fuego en mi memoria.
Apliqué, al principio con dificultad, dicha lección, y con el tiempo logré hacerlo con más facilidad; hasta que llega un momento, que incluso lo haces casi de manera inconsciente.
Ahí es cuando aprendes a apreciar los matices de lo que está escrito (o te cantan), y hasta puedes llegar a pillar el mensaje que te envían (si es que lo hay, pues hay casos que…)
Hecha la introducción, esto nos lleva al meollo del asunto, a donde quería ir a parar. ¿s habéis parado a analizar lo que nos cuentan en las canciones que llegan a ser "Éxito de ventas", "Canción del Verano" y demás?
Sí, lo reconozco, son pegadizas, y como te las ponen hasta la saciedad en radios, vídeos de internet, en las noticias llegan a hablar del fenómeno de las mismas, que si rompen no sé cuántos récord, que se las oyes tararear a todo el mundo, desde la vecina de enfrente, al crío más canijo… ¡Como para no acabar cantándolas de memoria y con los ojos cerrados!
Voy a poner el ejemplo con el "Hit" de este año, pero se puede aplicar perfectamente a cualquier canción que escuchemos: Voy a hablar de "Despacito" del artista Luis Fonsi.

Estoy seguro de que todo el mundo la ha escuchado ya, por lo menos unas cinco veces como poco; pero ¿Os habéis parado a analizar la letra de la canción? No voy a reproducir aquí la letra, pero vamos, no tiene desperdicio; relata de forma bastante gráfica un encuentro carnal entre dos personas, a veces de forma muy sutil y jugando con los dobles sentidos, y en otras de una forma menos elegante (y hasta un poco "fantasma" podría añadir)
"¿Y dónde está el problema?" Me diréis. Pues, como he comentado antes, lo bueno y malo que tienen este tipo de canciones, es que debido a su sobreexposición, llega a TODO el mundo por igual: mayores y críos. La cuestión es: ¿Realmente es la imagen de una relación sentimental entre dos personas adultas que queremos darle a nuestros hijos cuando aún se encuentran en la infancia? ¿Queremos normalizar ese tipo de trato hacia la otra persona? (me vais a perdonar, pero detecto hasta una visión machista, y que en algunos casos se podría catalogar de malos tratos hacia la protagonista femenina de la canción por parte del cantante). Me diréis que exagero, que no es para tanto, y que la interpretación del arte es algo muy subjetivo. Vuelvo a pedir disculpas, pues a lo mejor es "deformación profesional", pero yo veo en esas letras algo bastante gráfico e inequívoco.
Con esto, quiero invitaros a que tratéis de pasar este filtro cada vez que escuchéis una canción; no que os quedéis en lo pegadizo de su melodía, o si una frase os ha llegado y tocado la patata; no, tratad de ir más allá, desentrañad la letra, tratad de descifrar el mensaje fijándoos en lo que dicen, en lo que no dicen, y en lo que dicen sin decir. Después de esto, pensad si realmente queréis reproducirla, o que peques de incluso 3 años lo hagan.

Hemos visto en el cine que, el 31 de octubre de 1517, Lutero clavó sus tesis en la puerta de la Iglesia del
Palacio de Wittemberg y así empezó la reforma protestante. ¡Pues va a ser que no!
La puerta del Palacio de Wittemberg no era un lugar para anuncios universitarios, tal como aparece en la película Lutero (2003) dirigida por Eric Till, y protagonizada por Joseph Fiennes. Era el palacio de Federico de Sajonia que llevaba muy mal que le estropearan sus puertas, porque lo que guardaba tras ellas era la colección de reliquias de santos más grande de la época: 19.013, entre ellas 42 cuerpos enteros.
La fecha, tampoco está cogida al azar. Víspera de todos los Santos, es decir el día en que nuestro Príncipe abría las puertas para presumir de su colección.
¿Qué pasó realmente?
Primero vamos a ver si Lutero era de esos que se lanzan a las bravas a poner anuncios:
Educado en una terrible disciplina paterna y un gran "temor de Dios", desde su infancia, tenía visiones de espíritus malévolos y demonios, tal como el mismo narra. En muchos de sus escritos menciona visiones de este tipo y a ellos les debía sus continuas crisis y depresiones. Tenía unos terribles escrúpulos de conciencia. Y para más susto, el pobre iba de "rayo en rayo". En 1505 uno lo lanzó a tierra y aterrorizado, para salvarse, invocó a Santa Ana, prometiéndole que si salía de esa se hacía monje: y así lo hizo. Ya profesor de teología, otro le cayó justo cuando estaba
estudiando la epístola de los Romanos. 1, 17: "Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá." Así que basta ya de penitencias y a salvarse por la Fe. De pronto se vio liberado de sus terribles escrúpulos de conciencia.
Mientras maduraba sus ideas, los príncipes alemanes vieron en sus desavenencias teológicas una oportunidad muy buena para ir contra el Papa y de paso contra su protector, nuestro Emperador Carlos V: "El Vaticà i l'Emperador ens roben" (pero en alemán claro) y además no son de los nuestros sino "latinos"; lo peor. Desde el primer momento Lutero se vio aupado por un nacionalismo alemán emergente.
Hay muchas otras evidencias de que la clavada no sucedió. Nunca se habló de ello en vida de Lutero, ni él mismo lo narró, tan dado como era a historias de demonios, visones y rayos iluminadores. La primera vez que se mencionó fue tras su muerte y por un teólogo amigo suyo, Melanchthon, que quiso ensalzarlo. Tampoco ninguno de los cronistas contemporáneos mencionó un hecho tan relevante. Por citar algunos: Juan Carion (14991537), Jorge Spalatino, (1484-1545); F. Myconius (14901546); C. Scheurl (1481-1542); J. Sleidan, (1506-1556)

Tampoco el propio Lutero parece que recordase haber clavado algo en ningún sitio. Tres meses después del presunto evento, el 15 febrero de 1518, algún rumor
llegó al Príncipe Federico de Sajonia (el dueño de la puerta), a lo cual respondió Lutero: «No quise que llegaran a oídos de nuestro Príncipe ni de alguno de sus cortesanos antes que a los Obispos que podían creerse criticados en ellas». En noviembre del año siguiente 1518 volverá a excusarse con el Príncipe, explicándole por qué los primeros a quienes informó de lo que planeaba fueron el arzobispo de Maguncia-Magdeburgo y el obispo de Brandeburgo. Hubiera sido poco correcto anunciar y divulgar las tesis sobre las indulgencias, cuyo texto había sido enviado a dichas autoridades eclesiásticas, antes de tener la respuesta de las mismas.
Si la víspera de todos los santos, toda la población de Wittenberg hubiera entrado en aquel templo con ansia de ganar indulgencias, en la hipótesis de que Lutero hubiera fijado allí sus tesis contrarias a las indulgencias, el escándalo hubiese sido mayúsculo, y el hecho audaz se hubiera grabado imborrablemente en la memoria de todos. Pero no pasó.
Lo que sucedió de verdad es que Lutero envió sus 95 Tesis a su inmediato superior el obispo de Wittemberg Jerónimo Schulz y a su Príncipe Alberto de Brandeburgo
para conocer su opinión. Lo que pasó a partir de allí, es otra historia. Eso sí, en la película la escena queda estupenda… pero es mentira.