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 Tarde de novillos

Viaje a Ecuador de Jenaro

Hola: A través de estas redes quiero compartir con todos los que podéis leer la página web de los Montfortanos, el viaje que hice a Ecuador. Llegué a Tumbes desde Lima donde fui recibido por Juan Francisco, Héctor y un amigo taxista de Juan Francisco y después  de grandes esperas en la aduana para los trámites, llegué a Huaquillas a la casa donde vive la comunidad montfortana en esa ciudad y conocí a  Gina, persona volcada  en todas las tareas,  según  pude ver en los siguientes días, tanto de ama de casa como ama de la iglesia.

La última noche de octubre estuve en la celebración de la noche blanca que hacen los jóvenes de la parroquia que me impresionó. Después  de un acto religioso fuimos a un pabellón donde se hicieron diversas actividades. Desde el Padre Jeffry con su presentación hasta los jóvenes integrados en grupos nos hicieron pasar una velada amena y agradable. No faltaron las canciones con sus coreografías  y las pequeñas  representaciones que hacían las delicias de los jóvenes. Al terminar al ser de madrugada llevamos a varios jóvenes  acompañados de la virgen a sus domicilios. Estos a grandes distancias y de difíciles accesos por calles sin asfaltar.

Otro día subimos hasta el Santuario de Nuestra  Señora de la Natividad de Chilla donde hubo una reunión de las diferentes asociaciones de jóvenes venidos de los rincones de la provincia y nos deleitaron con bailes  y canciones de sus orígenes. Es una  paliza solamente  el viaje, pues subes de cero metros a 2450 en poco tiempo y con curvas interminables.  Las nubes se quedan por debajo de nosotros según vamos subiendo.
Visitamos Pasajes donde el espíritu Montfortano se nota por los lugares que visité. Juan Francisco es venerado por toda le gente que se encuentra. Jóvenes  y ancianos le reconocen por donde pasamos  y quieren hablar con él. Me enseñaron  el consultorio, la botica con el laboratorio que demuestra que están  al servicio de la gente humilde y que lo dejaron organizado cuando se fueron a otros lugares.

También hicimos otra visita a Machala donde con Pepe de Orbe recorrimos algunas zonas de la ciudad y nos deleitó  con un almuerzo basado en los pescados de la zona. Vi donde viven y cómo  viven. Me llamó  la atención la austeridad de sus habitaciones y zonas comunes que me dicen como viven sus votos. Apenas pude hablar con el P. Jeffry pues sus compromisos le impidieron estar con nosotros. 

Después de estas visitas comenzamos  un viaje desde Huaquillas hasta Sevilla. Nuestro primer destino fue Baños de Agua Santa en la provincia de Tungurahua que toma su nombre por el de este volcán. Es un lugar de veraneo con aguas termales que les aprovisiona el volcán. Nos quedamos en un centro donde los Montfortanos pasan temporadas cargando pilas y les atienden de maravilla. Allí Juan Francisco llegó  un poquito malo y le cuidaron durante la noche. Nos trataron de maravilla y nos enseñaron la nueva casa que ha hecho una familia con vistas al mañana. Al siguiente día, partimos entre los Andes, por el páramo a partir de 3000 ms entre las dos cordilleras por una carretera en buen Estado pero con mil curvas y con gran cantidad  de tráfico la mayoría camiones tanqueros los cuales tienen que hacer maniobras para dar una curva de lo cerradas que son. Para hacer 100 kilómetros  hacen falta tres horas. Pasamos por el Reventador 3.562 ms en la provincia de Napo y a 90 kilómetros  de Quito y después  de ocho horas llegamos  a Sevilla donde antes estaba Juan Francisco y donde están  otros miembros de la Comunidad  Montfortana. No viven en el mismo Sevilla sino en el campo en una casa de madera con ventanas sin cristales, sin agua caliente, quizás  por el clima no hace falta, y con mosquiteras en las camas para protegerse de los pequeños animalitos que llegan a abrasarte con sus picaduras. El clima es infernal calor y lluvia y hay gran cantidad de animales, algunos, como las serpientes se cuelan hasta las habitaciones y dan más de un susto.

La habitación  austera, cama, mesa y silla y ya está. La luz viene y va. El agua un hilillo, no hay presión  para la lavadora que les han regalado. Asique el lavado a la vieja usanza a base de restregones y con los puños de sus manos. La  capilla casi sin nada pero  invita a entrar. María  siempre presente. La zona común para alimentarse esta en otra casa. En esta parte es donde están los novicios y Carlos. Carlos hace de todo, cocinero, agricultor ganadero,  pescador... y con casi nada nos hace unas comidas  excelentes. El voto de pobreza lo lleva al máximo.  Juan Francisco le echa la

bronca pues dice que hay que cuidarse la salud para poder darse a los demás. El agua que beben lo pasan por un filtro y ya está  listo para beber, para nosotros un poco peligroso, quedan muchas bacterias

Yo llevé  agua mineral que compartimos sino...diarrea  segura. Pensión de Carlos 200 dólares, vamos para vivir  cómodamente...imagináis  lo que se puede hacer con ese salario. Menos mal que en la finca tienen un poco para abastecerse o para sobrevivir quizás, cacao, café.... una piscifactoría con pescados que pude deleitar asado a la indígena colaborando todos en su preparación. Estaba riquísimo.
El equipo de allí  tienen  una gran extensión  donde desarrollan su apostolado para  y lo hacen en condiciones  bastantes malas. El vehículo que tenían  sufrió  un accidente y se quedaron sin transporte. Tienen una moto pero las lluvias y los largos desplazamientos no es lo adecuado. La mayoría de las veces lo hacen en las rancheras (camiones acondicionados para viajeros) o con la ayuda de los conductores de la carretera. A veces se tienen que quedar en casa de feligreses pues no hay nada para volver.

El equipo Manuel, Emanuel, Carlos y Dioselina. Se ayudan y coordinan las actividades.
Hay otro equipo que estaba con ellos que se encuentra  en Nueva Loja, Paco y Maritza y lleva la zonas más remotas de la selva y éstos  suelen pasar días  sin regresar a su base. Esta zona es peligrosa debido a la violencia de las FARC y la comunidad indígena. 
Esta provincia se llama Sucumbíos y es la mayor reserva de petróleo  y todo se exporta ya que Ecuador no dispone de refinería alguna.
Allí  pasamos tres días enteros y me asé, me mojé pero no me picaron los mosquitos. 

Tuvimos un problemilla al enseñarme la frontera con Colombia. Nos quedamos atrapados en Colombia porque a las seis de la tarde cierran físicamente la frontera y no hay manera de pasar con vehículo, así que les tocó a los Padres Juan Fran Y Carlos coordinar la manera de salir de allí y con sus influencias y conocidos pudimos volver a la casa.  Además  la familia indígena  que colabora en tareas de la casa nos tenía  preparado una cena que trajo de su casa. Siento que llegamos tarde y ellos cenaron sin nuestra compañía aunque nos esperaron para el postre.
Ya de vuelta lo hicimos dirección  a Quito. La carretera con curvas. Nieve, viento y lluvia por el camino además de los tanqueros, el viaje se hacia interminable.
Pasamos de largo Quito. Se veía la gran urbe que es, rodeado de volcanes. Pasamos al lado del Cotopaxi 5897 ms, inmenso pero con nubes en su cumbre por lo que no pude apreciar la magnitud de este volcán. Eso si las laderas cubiertas de hielo y nieve. Hacia frio por la carretera y las señales de peligro por ceniza me llamaron la atención. Debe ser un caos circular lloviendo cenizas. No se tendrá  visibilidad. 
Llegamos a la capital,  Latacunga a 2750 ms, a 33 Km del volcán Cotopaxi y con un clima bastante fresco. Será  la altura.
Allí  vive Miguel Ángel con su familia. Nos acogió como si fuéramos de la familia y compartimos casa durante una noche.  Hacen buena labor por la zona y van  consiguiendo cosillas para sus hijas.

Pasamos cerca del Chimborazo, volcán  con más de 6000 pts. Aparece en el escudo de Ecuador y la capital Rio Bamba es una gran ciudad. Está lleno de glaciales y se aprovechaba el hielo en bloques para enfriar lo que ahora hacen las neveras. Es el más alto de la tierra. 
De Latacunga fuimos a Cuenca, tercera ciudad de Ecuador, me encantó. Visitamos algunos rincones y pude ver las grandes casonas algunas  donadas para fines sociales. En esta ciudad Juan Francisco se recuperó de sus dolencias en casa de una vecina de Pasajes que se la deja de una manera altruista. Para él  fue un infierno estar encerrado en esa casa pero era lo que se debía de hacer y lo tuvo que sobrellevar. 
Después de pasar una noche en esa casa nos dirigimos hacia Huaquillas desde 2550mts por sitios secos sin vegetación, después  por grandes zonas verdes, cultivos de plátanos y nos encontramos con la mayor obra civil que se está llevando a  cabo. Una presa para energía eléctrica.
Llegamos a Huaquillas muy  cansados,  Juan Francisco sin poder hablar, pero orgulloso de haberme enseñado todo "su" territorio "conquistado".
Durante todo el trayecto pude darme cuenta que Juan Francisco conoce a la perfección todo Ecuador en todos los aspectos. Conoce los problemas y ayuda en todo lo que está a su alcance.  Ha estado por casi todos los sitios y en todos ha dejado su semilla.  Creo que los Montfortanos son pocos pero muy conocidos allá  por donde van. Los obispos les conocen y no dudan en encomendarles las tareas más difíciles y donde abundan muchos problemas. 

Tienen pocos medios para el territorio tan extenso que les han encomendado pero ellos no dudan en darlo todo por los demás. Adelante Montfortanos. Un abrazo grande a todos.

Encuentro del 29 de abril de 2017 - ALCALA

Desde hace cinco años, la generación que ingresamos en el colegio Montfort de Loeches en 1969, para estudiar el primer curso del antiguo bachillerato, a iniciativa de nuestro compañero Javier Domingo, nos reunimos cada año alrededor de la fecha del 28 de abril (celebración de San Luis María de Grignion de Montfort), cercana a la maratón de Madrid, dónde el hermano Daniel es uno de los pocos corredores que han tenido la fortaleza de participar en todas las ediciones de esta carrera, desde 1978.

Este año, decidimos celebrar nuestro encuentro en Alcalá de Henares, por su cercanía al colegio, y por ser un lugar que facilitaría la asistencia de la mayoría de los miembros del grupo. Emocionalmente, también nos parecía interesante, por haber sido el lugar dónde mayoritariamente habíamos participado en juegos deportivos, tan importantes en nuestra formación y, por lo tanto, nos traería vivencias y recuerdos personales concretos. Asimismo, por ser un lugar atractivo, cultural y gastronómicamente hablando. Alcalá es ciudad patrimonio de la Humanidad y contábamos con la persona ideal para enseñarnos algunos tesoros de la ciudad, y un lugar para comer ideal y céntrico. Por último, disponíamos de un sitio personal (aula), dónde poder tener la intimidad necesaria para personalizar el encuentro.
Como siempre, hubo compañeros que no pudieron estar, a los que tuvimos presentes en nuestros recuerdos y conversaciones.

El día salió lluvioso, pero a las once de la mañana estábamos la mayoría en la Puerta de Madrid, punto de encuentro. Abrazos, preguntas, sonrisas,  querer saber de los demás…. El bar más cercano nos sirvió de refugio de la lluvia, el café nos templó el cuerpo y las ansias de querer estar juntos. La lluvia paró y comenzamos a caminar por las calles de Alcalá.
Ese aire​ romántico del lluvioso día y ese entorno ‘italiano’ del siglo XVI, nos envolvía, a algunos les sorprendían sus recuerdos, a otros los tesoros de una ciudad, un tanto desconocida por la magnificencia de la toda poderosa y cercana capital: patios, plazas, comercios, catedral, soportales, Cervantes Azaña, cigüeñas, palabras, explicaciones, vivencias y, sobre todo, cariño, mucho cariño.
Así recorrimos las calles de Alcalá. A la una en punto y cuando ya estábamos todos, en la plaza de la magnífica universidad, se incorporó José Félix Huerta, un auténtico personaje en la vida de la ciudad, hijo y nieto de alcaldes ilustres de Alcalá y presidente de la Sociedad de Condueños de los edificios históricos, donde se alberga la universidad cisneriana. Con un anfitrión así, los tesoros de Alcalá estaban a nuestro alcance y pudimos ver los claustros, el Aula Magna, la capilla, la tumba del Cardenal e, incluso, los originales de la Biblia Políglota. El tiempo se nos echó encima y nos dirigimos a la comida.

En el Casino, un entorno agradable, con buena comida, con muchas ganas de vernos, de saber unos de otros, con mayor integración y conocimiento entre nuestras parejas (las cosas bien hechas salen con esa cadencia) y la fabulosa visita a los tesoros de Alcalá, disfrutamos de una larga comida, donde el tiempo se volvió a quedar corto.

Por la tarde, nos dirigimos a la ciudad Deportiva de Espartales, en dónde un aula nos permitía compartir la reciente experiencia de nuestro compañero Jenaro en Ecuador, con los montfortianos que viven allí, y con Juan Francisco como anfitrión. Nuestro recuerdo y admiración está con ellos.
A continuación, Javier Benayas nos acercó a la Antártida y a África, explicándonos sus vivencias.
El tiempo previsto se nos volvió a pasar, no hubo más remedio que despedirse, algunos tenían otras actividades personales, pero la mayoría seguíamos queriendo estar juntos, dilatar el momento de despedirnos, seguir cerca y volvimos a quedar, esta vez sin nada previsto, en el Parador.
A las doce, acabado el día, nos despedimos habiendo saboreado un día estupendo, sobre todo de estar juntos, de queremos, de compartir, de respetarnos…., de valores, de valores del colegio, del colegio Montfort, que nos siguen uniendo.

El amor, esa palabra mágica, etérea, desconocida, buscada y deseada, a veces y sin saber cómo, se hace real, cercana y convive con nosotros.
Un placer vivir este día tan maravilloso.

Gustavo Nieto

 

La promoción del 69-70, organiza un encuentro de antiguos alumnos de su promocion.

Para información : Miguel Lara: m.lara.s@movistar.es

Ecuador

(Juan Fco Pérez, Jose María de Orbe, Carlos Poza),
(son antiguos compañeros de Madrid-Loeches)
Gracias por vuestra ayuda

Para cualquier información dirigirse a

danielbusnel@gmail.com
www.misioneros-monfortanos.org